En julio de 2009 tuvimos la gran oportunidad de organizar esta expedición a una de las cordilleras más desconocidas de los Andes peruanos. El objetivo fue pasar algo más de 15 días en el interior de un valle totalmente aislado, donde montaríamos nuestro CB desde el cual partiríamos hacia las que fueron nuestras cumbres.
Fue toda una experiencia que nos hizo sentir un poco como los primeros exploradores que iniciaban una aventura que ningún otro había realizado antes. Quizá el que la última expedición alpinística que pasara por allí, se tratara de una polaca en el año 1972 en la cual realizaron diversas ascensiones, que no hubiese referencia de por donde se accedía a esta zona, la ausencia de caminos claros, marcas, señales, etc…. Acrecentaron ese sentimiento.
El haber vivido con las carencias que supone estar en una zona tan aislada y tan poco explotada alpinísticamente hablando, supuso un reto personal para cada uno de nosotros, ya que durante toda nuestra estancia tuvimos que portear nosotros con ayuda de burros todo nuestro material y comida, preparar el agua potabilizándola tras ir a buscarla, cocinar todos los días, etc…. Si le añadimos que nos encontrábamos a más de 4500m. de altitud, el frío, el hambre y que casi todos los días teníamos nuestra jornada de ascensión o trekking de aproximación, mermaba y mucho el tono físico y moral, que se saneaba en cuanto realizábamos con éxito alguna ascensión dándonos las fuerzas suficientes para afrontar las siguientes.
Cuando decidíamos que cumbre atacar esta siempre se iniciaba con una gran incertidumbre ya que al no tener ninguna referencia, desconocíamos si el camino que estábamos llevando iba a ser el idóneo para hacerle frente ya que nunca sabíamos que nos íbamos a encontrar tras el siguiente collado, afortunadamente no fueron ascensiones muy complicadas y cuando lo fueron, la gente con mas experiencia del grupo se hizo notar.
Otra gran experiencia que vivimos fue la convivir y congeniar con la comunidad de campesinos que habitaba la zona durante todo el año a pesar de la dureza de la climatología en el lugar. Estos se encuentran agrupados por familias a gran distancia unas de otras, en cabañas hechas de adobe, turba y algún pedazo de plástico o similar a modo de aislante. Carecen de agua corriente y luz eléctrica, ni siquiera disponen de cobertura de móvil. Subsisten con lo que le da la tierra, que no es mucho y lo que les proporcionan la vacas, llamas y alpacas que pastorean. Las poblaciones más cercanas se encuentran a 2 días a pie, por lo que estas gentes utilizan los caballos para reducir estos tiempos y poder llegar antes en busca de medicinas y productos de primera necesidad.
Video: http://www.youtube.com/watch?v=vcQhfAtMdzY
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