En Junio de 2009, tres amigos nos animamos y en una furgoneta nos fuimos desde Bilbao hasta los Alpes. Salimos muy temprano con intención de hacer la ruta de la pared de Gouter. A la tarde llegamos al pueblo de Saint Gervais donde cogimos el famoso tren de cremallera desde el que pudimos disfrutar de las primeras imágenes de la pared que nos disponíamos a subir.

Una vez fuera del tren y sin perder demasiado tiempo, ya que la meteo prevista para ese día no era muy halagüeña, partimos hacia arriba. En un principio cogimos una pista ancha que al poco rato dejamos para ascender por un sendero que no dejaremos prácticamente hasta el refugio de Tete Rouse (3167m.).
Hasta este punto no encontramos nieve, pero si que comenzó una fuerte tormenta de granizo que corroboró las previsiones, por lo que optamos en quedarnos en este refugio a pasar nuestra primera noche en los Alpes.

Por la mañana, iniciamos la ascensión de la pared de Gouter, la cual terminará en el refugio con el mismo nombre a 3817m. de altitud. Dando la bienvenida a la pared, tendremos que cruzar por el paso de "la bolera" se trata de un paso que cruza una pala de forma horizontal protegido por un cable. Lo peligroso de este tramo son la rocas que caen desde la parte de arriba, las cuales cogen una velocidad brutal con la posibilidad de golpearnos mientras cruzamos por el mismo, aquí es donde se deduce el porque del nombre de "la bolera".
El tramo de la pared, no es demasiado complicado si se esta acostumbrado a andar por la montaña, con tramos en los que nos ayudaremos con las manos y pasos protegidos en los lugares mas expuestos con cables fijados a la roca. Durante mucho tiempo tendremos a la vista el refugio que da la impresión de estar colgado del barranco.
Al tener unas previsiones meteorológicas desfavorables para el día siguiente, el refugio se encontraba con sitio de sobra y no tuvimos problemas en tener literas para los tres ya que fuimos sin reservar, cosa totalmente desaconsejable.
Al día siguiente nos levantamos a las 2 de la mañana y tras desayunar salimos con toda la procesión de luces hacia arriba. Tuvimos un par de imprevistos durante la ascensión, el primero fue que a uno de nosotros se nos soltó una pieza de uno de los crampones que los inutilizaba por completo y por lo tanto le dejaba sin posibilidad de intentar cumbre en lo que era nuestra única oportunidad para alcanzarla, ya que no disponíamos de días extra, otra cosa muy desaconsejable.
El otro fue que antes de la primera pala un francés estaba solicitando ayuda a gritos para sacar a una clienta que se había precipitado al interior de una grieta de unos 4 o 5m. de profundidad. Por supuesto nosotros colaboramos sacando nuestra cuerda y con 2 piolets enterrados realizamos una reunión preparando un contrapeso, cosa que finalmente no fue necesaria, saliendo la persona por sus propios medios ayudada por varias personas tirando de ella.
Tras superar el refugio de Vallot (4362m.) y enfilando hacia la primera de las aristas, nos amaneció dejándonos una espectacular vista del Aguille de Midi.
Y tras superar una arista tras otra, finalmente en unas 5h. desde que salimos del refugio de Gouter, hicimos cumbre en el Montblanc una montaña no demasiado exigente pero muy bonita.

Bajando no pudimos resistirnos e hicimos mas fotos como esta al refugio de Gouter desde la parte de arriba y al imponente Aguille de Midi.


Una vez en el refugio hicimos una pequeña parada para comer y beber algo antes de descender la pared. Durante la bajada estuvimos siguiendo a una distancia "muy prudencial" a un guía y a su cliente ya que observamos que ellos cogían caminos que daban rodeos pero no te obligaban a poner las manos casi nunca, por lo que ahorrabas mucho tiempo. El guía nos pilló e intentó despistarnos pero no lo consiguió.
Una vez de vuelta en la furgoneta decidimos pasar por Chamonix y como no, visitar la famosa casa de la montaña la cual fotografiamos.
Aquella noche la pasamos en un camping del pueblo y la mañana siguiente hicimos el viaje de vuelta.













